La cigüeña jugando con la cometa

Vaya por delante que la foto es un montaje, pero de algo que sucedió en realidad. De eso somos testigos un pastor, su perro, un centenar de ovejas y yo mismo.

La tarde era poco ventosa, pero lo suficiente para poder manejar la cometa y llevarla de un sitio para otro. Al poco tiempo, apareció una cigüeña que se fue acercando poco a poco a la cometa, como perdiéndole el miedo o el respeto.

Moví un poco la cometa hacia la derecha y la cigüeña fue tras ella. Un poco a la izquierda y la cigüeña no perdía el ritmo. La dejé quieta en lo alto y la cigüeña casi se posa sobre ella: curiosa e intrigada, si pudiera pensar se daría cuenta de que ella daba más espectáculo que la cometa.

El pastor guardó silencio, al perro no se le oía ni respirar y las ovejas seguían a lo suyo, comiendo cesped, y sin enterarse de nada.

Al cabo de un par de minutos, la cigüeña siguió su camino. El pastor y el perro recuperaron el movimiento; aquel me dijo que jamas había visto algo igual, y cuidado que ha visto cosas por esos campos de Castilla.

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